Metodología

Ambiente de aprendizaje
El ambiente de aprendizaje puede ser definido como un entorno delimitado en el cual ocurren ciertas relaciones de trabajo escolar. Esto también es cierto del aula de clase, pero la distinción clave estriba en la naturaleza de las relaciones de trabajo. Desde el punto de vista de la información y el conocimiento, un aula es similar a un sistema cerrado; la información entra al entorno con el ingreso del docente y los conocimientos sirven únicamente para solucionar problemas escolares. En contraste, el ambiente de aprendizaje debe permitir que la vida, la naturaleza y el trabajo ingresen al entorno, como materias de estudio, reflexión e intervención.
Los ambientes de aprendizaje son, por lo tanto, una nueva oportunidad para mejorar los procesos de aprendizaje e indudablemente requieren maestros dispuestos a mejorar integrándose al mismo proceso.
Recursos informáticos
Aunque no son necesarios e indispensables recursos informáticos especiales como podría ser conexión a internet, si el ponente lo considera pertinente puede considerarse este recurso. Por lo demás un proyector y una PC son suficientes para cumplir con los propósitos del diplomado.
Por experiencia en programas anteriores, y a menos que resulte indispensable para los propósitos de cada módulo, es recomendable que los participantes no usen sus recursos informáticos (netbooks, laptops, teléfonos celulares), pues parece ser que en lugar de ser un apoyo para el desarrollo de las sesiones, se convierte en un distractor. Queda a juicio del ponente correspondiente el uso de dispositivos por equipo, sin embargo, no se considera recomendable utilizarlos.
Taller
El aprendizaje en pequeños grupos es una metodología participativa que permite un aprendizaje activo por parte de los integrantes, que pueden organizarse de diversas maneras, para sesiones de estudio, de intercambio y de reflexión grupal, para realizar un trabajo en equipo, para elaborar una monografía etc.
Un grupo no es una suma de personas, sino las interrelaciones que ellas construyan. Como dice Gibb (2006) “un grupo no nace, se hace”. Así, en la conformación de estos grupos hay una primera instancia en donde se produce una cierta “serialidad” (Pavlovsky; De Brasi, 2000), donde habría una serie de personas pero no aún un grupo. Esa serialidad se manifiesta a través de las miradas de los diversos integrantes hacia el coodinador (o ponente). Es parte de la función de éste, desarrollar estrategias que desplacen estas miradas hacia los propios integrantes del grupo, para propiciar la manifestación de la interacción grupal y la conformación de lo grupal (Martínez; Salvador, 2005)

Gibb J. , 1996, Manual de dinámica grupal, 17ª edición. Ed. Lumen. Humanitas.
5. Martínez M. y Salvador M., 2005, Aprender a trabajar en equipo, Barcelona, Paidós.

6. Pavlovsky E. Y De Brasi J.C., 2000, Lo grupal. Devenires. Historias. Buenos Aires. Galerna